Llevo un mes con la mesa de roble recuperado y la silla de mimbre que compré tras leer sus análisis. La mesa no se ha movido ni un milímetro, y el acabado con aceite natural aguanta bien el uso diario. Lo que más valoro es que la guía de montaje era clara y no necesité herramientas especiales. El único detalle: el embalaje llegó con una pequeña abolladura en una esquina, pero la pieza interior estaba perfecta.
12 de marzo de 2025